El piloto automático de los coches

¿Os habéis maginado alguna vez un futuro en el que conducir no requiera toda nuestra atención? Como si se tratase de una novela de ciencia ficción, cada vez estamos más cerca de inventar pilotos automáticos para los coches que nos transporten sin que nosotros mismos tengamos que prestarle la menor atención a la conducción.

En el mercado ya existen algunos sistemas de navegación que tratan de imitar este tipo de comportamientos, y aunque lejos de conseguir un resultado realista suponen pasos verdaderamente importantes para el mundo de la conducción. Hoy quiero hablaros de algunos de estos adelantos como el piloto automático de Tesla y los sistemas de conducción autónoma de google.

En primer lugar es necesario que establezcamos esta distinción. Una cosa es un sistema de conducción autónoma pensado para que el vehículo en circulación se alimente de la información recibida por los distintos sensores como cámaras o detectores de movimiento, y tome sus propias decisiones sin intermediación humana. Y otra muy distinta es un modelo de piloto automático que asiste durante los viajes largos. La diferencia es sustancial porque entre uno y otro se encuentra el propio conductor y su actitud, o bien ausente o bien supervisora.

El sistema de piloto automático recién estrenado por Tesla no deja de ser una versión muy mejorada de los sistemas de velocidad de crucero, que nos permiten elegir y mantener nuestro vehículo a una velocidad constante sin necesidad de pisar el freno ni el acelerador. Lo que incorpora son sensores que siguen las líneas de la carretera estableciendo un rumbo, y un sistema inteligente que transforma las distintas situaciones en información susceptible de ser memorizada. De acuerdo con esto, todos los pilotos automáticos de los coches Tesla están conectados a una gigantesca red en la que comparten sus rutas y aprenden de sus experiencias.

El problema surge cuando hay ocasiones en las que esos ordenadores de abordo no son capaces de tomar una decisión operativa y debemos tomar el control precipitadamente. Sabemos que en la conducción el tiempo de reacción es imprescindible para evitar sustos, por eso recomendamos que si vais a probar este tipo de sistemas no penséis que son como un chofer real de carne y hueso, durante el transporte pueden surgir problemas y deberéis estar preparados para solucionarlos.

En cualquier caso, se trata de un avance increíble que pronto dará lugar a una nueva generación de vehículos. Tendremos que esperar algún tiempo más para verlos por España.