Qué diferencia a un smart tv de un televisor corriente

La reciente explosión de los medios audiovisuales ha hecho que este sector crezca exponencialmente. Los primeros en llegar fueron los teléfonos inteligentes, pero no ha acabado aquí la cosa, ha llegado el momento de la televisión inteligente o smart Tv.

Estos televisores se diferencian de sus predecesores en un pequeño detalle, que aunque aparentemente insignificante, abre la puerta a un nuevo universo de infinitas posibilidades, se trata de que pueden conectarse a internet. Ya sea por medio de una conexión por cable de red, o por medio un medio inalámbrico como una wiffi, conectar nuestra televisión a la red de redes nos permite disfrutar a tiempo real de un sinfín de contenidos alternativos o sencillamente paralelos a la programación estándar. Además, si no encontramos nada que nos satisfaga de la emisión convencional siempre podemos navegar por internet, visitar nuestro perfil en las redes sociales, comprobar nuestro correo electrónico, o ver videos a través de youtube.

Todos estos televisores están dotados de una interface tan intuitiva que hasta un niño pequeño puede manejarla. Se trata de ordenadores de pequeña potencia integrados en una televisión con pantalla de última generación LCD o LED.

smart tv

Aunque tuvieron un nacimiento complicado y apenas entendíamos la necesidad de vincular una televisión con internet, con el tiempo han demostrado ser una herramienta muy práctica, eso sí, más por las posibilidades de ocio que nos brindan, que por las herramientas de trabajo que podamos aprovechar. En definitiva, la televisión inteligente es un regalo más que podemos hacernos para disfrutar de la innovación tecnológica de nuestro siglo.

Es importante que resaltemos la cantidad de aplicaciones de películas y series que están surgiendo para estas televisiones. Muchas de ellas ya vienen integradas en el propio sistema operativo al comprarlas y son el auténtico éxito de estos aparatos. Entre las más conocidas se encuentra waki tv o netflix, y para que nos entendamos, son los nuevos videoclubes. Por medio de compras internas que van desde los 3 euros hasta los 8, en función de la calidad y lo actual del contenido que queramos ver, podemos disfrutar sin movernos del salón de casa de películas, documentales o series de calidad. Quizá lo más interesante a este nivel sea la posibilidad de pagar una suscripción mensual y disfrutar de todo el contenido que se nos antoje sin tener que abonar los precios por cada descarga.

Sin embargo, si eres una persona que no disfruta especialmente con el cine o las series de tv o directamente prefieres usar otros medios, definitivamente no pierdas el tiempo con estos televisores, el mundo está ahí fuera esperándote y seguro que disfrutarás mucho más con otras propuestas de ocio.

He aquí un ejemplo: